-
Bien,… pasemos ahora a las características físicas. ¿Rubio?
- No.
Moreno y con los ojos verdes.
-
Moreno y con los ojos verdes. ¿No quiere que se parezca a Vd.?
- Si.
Si quiero que se parezca a mí, pero moreno y con los ojos verdes. Y con la
nariz más pequeña… Más pequeña que mi nariz… antes de operarla, claro.
- ¿Pelo
liso?
-¡Ajá!
- ¿Poco
o muy velludo?
- Poco.
Y alto.
-¿Más
de dos metros?
-
Hummm… ¿Uno noventa?
-
¿Hercúleo, apolíneo, dionisíaco...?
-
Fuerte, pero no excesivamente musculoso. Los hombres demasiado musculosos me
dan un poco de asco.
-
¿Color de la piel?
-
Blanco, por supuesto.
- Ya,…
pero ¿muy blanca, ligeramente bronceada…?
-
Bronceada, si. Un poco bronceada.
- ¿Un
solo espécimen?
-Tres.
- ¿Tres?...
Ya sabe, hay que seleccionar doce óvulos viables suyos del banco de óvulos y fecundarlos
con espermatozoides de doce hombres diferentes, modificados genéticamente lo menos posible, para que aporten las
características que Vd. desea, pero no aporta, y luego…
- Lo
sé. Conozco el procedimiento, y sé que es simétrico cuando el peticionario es
un hombre, pero me gustaría saber… ¿alguna vez se ha utilizado un óvulo mío en
esos casos?
- Es
posible, pero esa es una información que, aunque la conociera, no podría darle.
Pero sigamos…
- Ya le
he dicho que conozco el procedimiento.
- Si,
pero yo tengo que explicárselo por imperativo legal… Tres meses después de fecundados se escogen
los seis embriones de mejor calidad, y a los seis meses se seleccionan los tres
que mejor se adapten a sus deseos, y que sean entre sí lo más diferentes posible.
Finalmente, a los nueve meses se hace una proyección iconográfica del aspecto que
probablemente tendrían los tres con un año, con cinco, diez, veinte, cuarenta y
ochenta años, para que Vd. escoja el que le parezca más apropiado…
- ¿Y si
me gustan dos… o los tres?
- El
Comité Consultivo para la Natalidad solo le ha dado permiso para procrear un
hijo. Solo podemos dejar uno vivo.
- Será
maravilloso… de todas maneras. ¡Me hace tanta ilusión tener un hijo!
- Y
debe Vd. considerarse realmente afortunada. ¡A pocas personas les permiten
tener uno con solo sesenta años!
Feto de 12 semanas tomado de "nuestra vida al revés"
