Este es el título de la interesante exposición que puede visitarse en los locales de la Fundación March en Madrid hasta el 15 de Enero próximo. Muy documentado el catálogo, del que recomiendo la lectura del artículo de Javier Maderuelo "El largo trayecto: de la música al arte sonoro"
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miércoles, 9 de noviembre de 2016
miércoles, 19 de octubre de 2016
En una noche oscura, de San Juan de la Cruz
Esta es la música que escribí para el poema de San Juan de la Cruz:
(Introducción para violoncelo)
En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada
¡Oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.
A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
(Estribillo)
En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
(Estribillo y repetición de la introducción)
¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!
En mi pecho florido
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
(Estribillo)
El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
(Estribillo)
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Jabberwocky - 4
Mi música para el cuarto fragmento de Jabberwocky:
The jaws that bite, the claws that catch!
Beware the Jubjub bird, and shun
the frumious Bandersnatch!
Beware the Jubjub bird, and shun
the frumious Bandersnatch!
miércoles, 17 de agosto de 2016
Cerraron sus ojos
Música para la rima de Gustavo Adolfo Bécquer:
Cerraron sus ojos,
que aun tenía abiertos;
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y, unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.
La luz, que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho,
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.
Despertaba el día
y a su albor primero,
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterios,
de luz y tinieblas,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
De la casa, en hombros,
lleváronla al templo,
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.
Al dar de las ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos;
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron
y el santo recinto
quedose deserto.
De un reloj se oía
compasado el péndulo,
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba…
que pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.
Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapáronle luego,
y con un saludo
despidiose el duelo.
La piqueta al hombro,
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
reinaba el silencio;
perdido en las sombras,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero
de la pobre niña
a solas me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo,
del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos!…
¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es vil materia,
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
que al par nos infunde
repugnancia y duelo,
al dejar tan tristes,
tan solos los muertos!
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miércoles, 29 de junio de 2016
Jabberwocky - 3
Esta musiquilla la escribí para el fragmento 3 del poema Jabberwocky de Lewis Carrol en el que el abuelo (?) advierte al joven protagonista "Beware the Jabberwock, my son!".
miércoles, 25 de mayo de 2016
martes, 9 de febrero de 2016
Cendal flotante, de Gustavo Adolfo Bécquer
Esta es la música que le puse a la conocida poesía de Bécquer:
Cendal flotente de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma.
Rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onda de luz,
eso eres tú.
Tú, sombra aérea, que cuantas veces
voy a tocarte, te desvaneces
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como el gemido
del lago azul.
En mar sin playas onda sonante,
en el vacío cometa errante,
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor:
eso soy yo.
¡Yo, que a tus ojos, en mi agonía
los ojos vuelvo, de noche y día;
yo, que incansable corro, y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!
martes, 20 de octubre de 2015
Jabberwocky - 11
Esta musiquilla la escribí para el fragmento 11 del poema Jabberwocky de Lewis Carrol:
And has thou slain the Jabberwock?
Come to my arms, my beamish boy!
martes, 25 de agosto de 2015
Nenia, de Carlos Guido y Spano
Esta musiquilla la escribí para el precioso poema Nenia de Carlos Guido y Spano :
En idioma
guaraní,
Una joven
paraguaya
Tiernas
endechas ensaya
Cantando en el
arpa así,
En idioma
guaraní.
¡Llora, llora,
urutaú,
En las ramas
del yatay,
Ya no existe
el Paraguay,
Donde nací,
como tú!
¡Llora, llora,
urutaú!
En el dulce
Lambaré
Feliz era en
mi cabaña;
Vino la guerra
y su saña
No ha dejado
nada en pié
En el dulce
Lambaré.
Padre, madre,
hermanos, ¡ay!,
Todo en el
mundo he perdido;
En mi corazón
partido
Solo amargas
penas hay:
Padre, madre,
hermanos, ¡ay!
De un verde
ubirapitá,
Mi novio, que
combatió
Como un héroe
en el Timbó,
Al pié
sepultado está:
De un verde
ubirapitá.
Rasgado el
blanco tipoy
Tengo en señal
de mi duelo,
¡y en aquel
sagrado suelo
De rodillas
siempre estoy
Rasgado el
blanco tipoy!
Le mataron los
cambá,
No pudiéndole
rendir;
Él fue el
último en salir
De Curuzú y
Humaitá;
¡le mataron
los cambá!
¿Por qué,
cielos, no morí
Cuando me
estrechó triunfante
Entre sus
brazos mi amante
Después de
Curupaití?
¿Por qué,
cielos, no morí?
¡Llora, llora,
urutaú,
En las ramas
del yatay;
Ya no existe
Paraguay,
Donde nací
como tú!
¡llora, llora,
urutaú!
sábado, 25 de julio de 2015
Jabberwocky (2)
De las trece partes en que dividí el poema Jabberwocky de Lewis Carrol para ponerles música, esta es la segunda:
All mimsy were the borogoves,
and the mome raths outgrabe.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Soneto de San Juan de la Cruz
Esta es la música que le puse al conocido soneto de San Juan de la Cruz :
No me mueve, mi Dios, para quererte,
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido,
para dejar por eso de ofenderte.
¡Tú me mueves, Señor! ¡Muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido!
Muéveme el ver tu cuerpo tan herido.
Muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No tienes que me dar porque te quiera,
porque, aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
jueves, 26 de marzo de 2015
Jabberwocky (10)
Ya comenté que le había puesto música el poema Jabberwocky de Lewis Carrol, dividido en trece partes. Esta es la música que corresponde a la parte décima en la que el protagonista, después de matar al monstruo se marcha "galunfando":
He left it dead, and with its head
he went galumphing back.
jueves, 19 de febrero de 2015
Jabberwocky
Jabberwocky es un poema, lleno de palabras inventadas por él, que Lewis Carroll incluye en "A través del espejo", la segunda historia protagonizada por la Alicia de "En el país de las maravillas":
1 'Twas brillig, and the slithy toves
did gyre and gimble in the wabe:
2 All mimsy were the borogoves,
and the mome raths outgrabe.
3 "Beware the Jabberwock, my son!
4 The jaws that bite, the claws that catch!
Beware the Jubjub bird, and shun
the frumious Bandersnatch!"
5 He took his vorpal sword in hand:
Long time the manxome foe he sought-
6 So rested he by the Tumtum tree,
And stood awhile in thought.
7 And, as in uffish thought he stood,
8 the Jabberwock, with eyes of flame,
came whiffling through the tulgey wood,
and burbled as it came!
9 One, two! One, two! And through and through
the vorpal blade went snicker-snack!
10 He left it dead, and with its head
he went galumphing back.
11 And has thou slain the Jabberwock?
Come to my arms, my beamish boy!
12 O frabjous day! Callooh! Callay!"
He chortled in his joy.
13 'Twas brillig, and the slithy toves
did gyre and gimble in the wabe:
All mimsy were the berogroves,
and the mome raths outgrabe,
Los números que he puesto a la izquierda corresponden a 13 musiquillas que escribí sobre el poema, de las que ya he publicado dos en el blog: La correspondiente a las últimas cuatro líneas (ver Tres curvas y un nocturno), que son una repetición de las primeras, y las correspondientes a las dos líneas marcadas con el número 5 (ver Cuadratura del círculo (rojo)). Incluyo a continuación la musiquilla que corresponde a las dos líneas siguientes, marcadas por el 6:
En la película de Tim Burton, en la que Alicia, en edad casadera, vuelve al Pais de las Maravillas, es ella quien asume el papel del "beamish boy" del poema y mata con la espada vorpalina (the vorpal sword) al monstruoso Jabberwock, que en la versión española del film se llama Galimatazo (?).
lunes, 10 de noviembre de 2014
Reebok
A esta musiquilla le puse por nombre Reebok porque cuando la escribí tenía una caja de zapatos a la vista.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Canción del jinete
Esta es la música que le puse a la "Canción del jinete" de Federico García Lorca:
Córdoba,
lejana y sola.
Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.
Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja,
la muerte me está mirando
desde las Torres de Córdoba.
¡Ay, que camino tan largo!
¡Ay, mi jaca valerosa!
¡Ay, que la muerte me espera
antes de llegar a Córdoba!
Córdoba,
lejana y sola.
sábado, 10 de mayo de 2014
Romance anónimo de la zorra y el gallo
Por alguna razón que no termino de entender, los gestores de GOOGLE parece que han decidido que no quieren que pongamos música en los blogs. así que han dejado de funcionar los reproductores que yo usaba. Pero, por lo visto, si admiten videos. Arreglaré poco a poco con videos las anteriores entradas con música, como la que le puse a este romance anónimo.
- Mucho madruga la zorra
- Mucho madruga la zorra
pa estar el tiempo tan malo.
-No madrugo mucho, amigo,
para el oficio que traigo;
en este lado derecho
yo traigo un diente muy malo;
sácamele tú si puedes
que yo te haré otro mandado.
- Cierra los ojos, zorrita.
Y el gallo subió al tejado.
-Baja aquí, pito, pitón,
baja aquí pitón de un gallo.
- Una vez que me cogiste
me pelaste todo el rabo;
y otra vez que me cojas
no me dejas hueso sano.
para el oficio que traigo;
en este lado derecho
yo traigo un diente muy malo;
sácamele tú si puedes
que yo te haré otro mandado.
- Cierra los ojos, zorrita.
Y el gallo subió al tejado.
-Baja aquí, pito, pitón,
baja aquí pitón de un gallo.
- Una vez que me cogiste
me pelaste todo el rabo;
y otra vez que me cojas
no me dejas hueso sano.
lunes, 24 de febrero de 2014
Romance anónimo de la loba parda
Este romance, aunque anónimo, no sé si es muy antiguo. Lo tomé, para ponerle música, de una antología de la poesía española (editada por AFHA Internacional S.A. en la colección Nuevo Auriga orientada a jóvenes) en la que no pone fecha.
--*--
Estando en la mía choza
pintando la mi cayada,
las cabrillas altas iban
y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas,
no paran en la majada.
Vide venir siete lobos
por una oscura cañada.
Venían echando suertes
cuál entrará a la majada;
le tocó a una loba vieja,
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos
como puntas de navaja.
Dio tres vueltas al redil
y no pudo sacar nada;
--*--
a la otra vuelta que dio,
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,
nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos
para el domingo de ascua.
- ¡Aquí mis siete cachorros,
aquí, perra trujillana,
aquí, el de los hierros,
a correr la loba parda!
Si me cobráis la borrega,
cenaréis leche y hogaza;
y si no me la cobráis,
cenaréis de mi cayada.
Los perros tras de la loba
las uñas se esmigajaban;
--*--
siete leguas la corrieron
por unas sierras muy agrias.
Al subir un cotarrito
la loba ya va cansada:
- Tomad, perros, la borrega,
sana y buena como estaba.
- No queremos la borrega,
de tu boca alobalada,
que queremos tu pelleja
pa´ el pastor una zamarra;
el rabo para corres,
para atacarse las bragas;
de la cabeza un zurrón,
para meter las cucharas;
las tripas para vihuelas,
para que bailen las damas.
viernes, 20 de diciembre de 2013
domingo, 20 de octubre de 2013
El burro flautista
Hoy toca que os invite a escuchar una de mis musiquillas. La que escribí para "El burro flautista" de Tomás de Iriarte.
Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.
Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.
Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.
Acercose a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
En la flauta el aire
se hubo de colar, y
sonó la flauta
por casualidad.
"Oh -dijo el borrico-
¡que bien se tocar!
¡y dirán que es mala
la música asnal!
Sin reglas del arte
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.
sábado, 10 de agosto de 2013
Romance anónimo del Conde Arnaldos
Hace tiempo que no publico en el blog alguna de mis musiquillas porque el reproductor dejó de funcionar. Ahora que he encontrado una solución, espero que os guste la que escribí para el romance anónimo del Conde Arnaldos:
¡Quién hubiese tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el Conde Arnaldos
la mañana de San Juan!
Con un falcón en la mano
la caza iba a cazar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar.
Las velas traía de seda,
la jarcia de un cendal,
marinero que la manda
diciendo viene un cantar
que la mar facía en calma,
los vientos hace amainar,
los peces que andan nel hondo
arriba los hace andar,
las aves que andan volando
nel mástil las faz posar.
Allí fabló el Conde Arnaldos
bien oiréis lo que dirá:
-Por Dios ruego marinero
digasme ora ese cantar.
-Yo no digo esa canción
sino a quien conmigo va.
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